La magia
A todos los niños les gusta la magia, pero pocos 4enen la suerte de tener a un mago real en casa, sin trucos, sin trampa ni cartón, como se suele decir.
Cuando era niño, tuve la suerte de criarme con un mago de verdad, alguien que hacía
magia de la buena.
Sentado en su silla, hacía magia hablando con lugares lejanos del mundo, se oía a gente
que parecían extraterrestres y que hablaban en idiomas raros. O se oían pi4dos que este mago me decía que eran letras y el hacía otros pi4dos con un aparato al que daba golpes con los dedos y me decía que al que oíamos por ese aparato verde ere otro señor en tal o cual lugar del mundo.
Luego hacía otra magia increíble, en mi habitación, ponía una tabla llena de recipientes y hacía aparecer en un papel en blanco imágenes de la nada, esta magia es lo más increíble que he visto en mi vida, magia de verdad, sin trucos, magia hecha por un mago, ver como aparecía esa imagen lentamente era fantástico.
Hoy quiero ser yo mago, e intento aprender los trucos que el hacía, hacer aparecer imágenes de la nada…. CREAR RECUERDOS, e intento aprender pitidos (MORSE) para poder comunicarme con aquellos extraterrestres al otro lado del mundo, o hablar yo con uno o dos lugares lejanos de vez en cuando.
Este mago, de mi infancia, perdió su chispa hace un tiempo y en los ulitmos días de su vida ya no se acuerdaba de quien fue, creo que nunca supo, ciertamente, lo mucho que yo admiraba admiraba sus trucos, pero yo me acuerdo de su magia y me acuerdo de lo que era capaz de hacer.
Ojalá esta magia llegue a mis hijos como a mi me llegó la magia de este mago, mi padre
